No existe nada en el mundo digital que produzca más especulaciones que el uso de las etiquetas en las redes sociales. Absolutamente nada. Todos los usuarios tienen sus teorías sobre la mejor forma de apropiación de los hashtags para conseguir una mayor visibilidad y mejorar las interacciones. Algunos hablan de que lo importante es la cantidad; otros, que lo crítico es la calidad; unos pocos recalcan que ser oportunos en el momento de uso es la clave; y los restantes enfatizan en la inmersión de estos en los textos de las publicaciones; y al final todos tienen una opinión y una receta para usarlos correctamente. Nosotros no queremos caer en ese tipo de discusiones porque preferimos revisarlas todas y encontrar oportunidades e ideas en cada una de esas elucubraciones.
Queremos empezar afirmando que para usar los hashtags y sacarles el mayor provecho no existe una única fórmula —de hecho, nada en el mundo digital la tiene—. Combinar variables, hacer experimentos y aprender de todas las alteraciones es lo que realmente nos acercará al resultado. Por lo tanto, a continuación hablaremos de todas las teorías, trataremos de cuantificar su aporte y encontraremos las rutas que nos ayudarán a obtener buenos resultados en las redes sociales.
Una breve revisión histórica de los hashtags para entrar en contexto
Las etiquetas para las redes sociales fueron originalmente creadas como un mecanismo para la organización y clasificación de los contenidos; con su ayuda, los usuarios tenían la posibilidad de encontrar, catalogar y seguir cualquier corriente de contenido que fluía dentro de una plataforma digital. Como herramienta, fue usada por primera vez en 1978 dentro del lenguaje de programación C —un lenguaje de propósito general desarrollado por Dennis Ritchie entre 1969 y 1972 en los Laboratorios Bell—. Años después, a finales de los ochenta, fue incorporada al servicio de mensajería instantánea IRC (Internet Relay Chat), en el que las personas las usaban para clasificar los grupos y las temáticas.
Este sistema de categorización habría quedado en el olvido si Chris Medina no hubiera encontrado un uso en las redes sociales. El 23 de agosto de 2007, este empleado de Google propuso usar el símbolo numeral (#) antecediendo una palabra para etiquetar y agrupar las publicaciones. Inicialmente, la idea no retumbó en los ecosistemas digitales, pero esto cambió rápidamente durante una emergencia en San Diego, California. Allí, Nate Ritter, un residente de esta localidad, hizo un cubrimiento a través de Twitter de lo que ocurrió durante el incendio de octubre de 2007. En todas las publicaciones de su cubrimiento usó la etiqueta #SanDiegoFire. Muchos se documentaron del hecho siguiendo el hashtag y aportaron nueva información. Fue en ese momento que se hizo visible el potencial de esta herramienta.
Para darle un impulso a este sistema, los creadores de Twitter decidieron —el 1 de julio de 2009— agregar un hipervínculo automático a todos los hashtags que condujera a los resultados de búsqueda de dicha etiqueta. Con esto, se masificó el concepto y su uso se popularizó. Además, los desarrolladores de la red social crearon los temas del momento y permitieron que las etiquetas estuvieran incluidas en este ranking de tendencias.
Ante el tremendo éxito que representaron los hashtags en Twitter, la reacción de las otras plataformas sociales no se hizo esperar. Poco a poco, todas las incorporaron en su lógica de programación y empezaron a aparecer más contenidos etiquetados en las líneas de tiempo de los usuarios. La primera red social que copió esta funcionalidad fue Instagram, en enero de 2011; luego, Google + en octubre de 2011; y, finalmente, Facebook en junio de 2013. Al verla implementada en las redes sociales dominantes, las demás redes sociales se vieron obligadas a sumar este sistema de etiquetado y categorización.
Cómo usar los hashtags en Instagram como acción de marketing
Conocido su origen y los primeros usos, podemos avanzar hacia la dirección que nos interesa: ¿cuándo se vio en ellos una oportunidad para sumarlos a las acciones de marketing digital? Básicamente, desde el momento en que Twitter los utilizó como herramienta para la medición del pulso de los intereses del momento de las audiencias. La simple creación de un ranking evidenció la importancia que tienen para las marcas crear y etiquetar corrientes de contenido o sumarse a las ya existentes. En esencia, los temas del momento en Twitter le dieron a las empresas la posibilidad de opinar sobre contenidos interesantes para las audiencias y esto trajo consigo visibilidad.
Hoy en día, los hashtags son una de las mejores formas disponibles en las redes sociales para conseguir visibilidad, alcance y relevancia. Y esos son justamente los tres objetivos más perseguidos por los negocios en las redes sociales. La primera marca que notó ese potencial comercial de las etiquetas fue Audi, cuando incluyó dentro de su comercial para el Super Bowl —en enero de 2011— un hashtag que les permitió generar, monitorear y almacenar una corriente de comentarios alrededor de sus vehículos. Con esta estrategia —diseñada por la agencia Offerpop— muchas organizaciones percibieron el impacto social de una etiqueta y los altos niveles de influencia que estas consiguen en las comunidades.
Desde aquel día hasta ahora, muchas personas y empresas han sumado los hashtags a sus acciones cotidianas de marketing digital, con la esperanza de mejorar sus resultados. Pero sacar provecho a esta herramienta no es tarea fácil y requiere de mucha experimentación, conocimiento y medición para extraer beneficios con su uso.
¿Cuáles son los beneficios que ofrecen los hashtags a los negocios?
Además del ya mencionado aumento en la visibilidad y el alcance de las publicaciones, sumar etiquetas a los contenidos emitidos en las redes sociales aporta tres ganancias adicionales a la estrategia digital de las empresas que vale la pena revisar:
1. Aumentan el tiempo de exposición de los mensajes. La vida media de una publicación en una red social, según estudios, es de 18 minutos. Es decir, que un mensaje publicado comienza a perder visibilidad en la audiencia a los 18 minutos de publicado. Esos mismos estudios afirman que el uso de una etiqueta prolonga ese tiempo. Esto significa que usar hashtags sirve para postergar la caída del alcance producida por el decaimiento temporal de la publicación.
2. Agregan contexto a los mensajes. Una etiqueta bien elegida enriquece el tono de las publicaciones. Por ejemplo, una publicación que contenga el hashtag #Epic o #Fail es mucho más clara para quien consume el contenido. De hecho, las etiquetas y los emoticones son las únicas herramientas disponibles para darle más contexto a lo que se publica en las redes sociales.
3. Mejoran los niveles de interacción. El beneficio más importante es el aumento de las tasas de interacción. Según estudios de la firma HubSpot, incluir etiquetas en los mensajes emitidos en las redes sociales incrementa en 55 % las interacciones y la viralidad del mensaje.
Los 5 mejores consejos para usar correctamente los hashtags
Incorporar las etiquetas a sus acciones de marketing digital en las redes sociales es hoy una obligación; y créanos, no existen trucos ni recetas garantizadas para el éxito. Apropiarse de las etiquetas para aumentar la visibilidad, la interacción y la exposición de sus publicaciones es un ejercicio que requiere mucha experimentación, una estrategia sólida y trabajo analítico para hallar la ruta correcta para su negocio. Si no se hace así, los hashtags pueden convertirse en un simple elemento decorativo dentro de la publicación.
Sin embargo, tenemos algunos tips que le ayudarán a acortar caminos y reducir los experimentos. Al seguir estos consejos, podrá cosechar resultados rápidamente con la incorporación de etiquetas en los contenidos:
1. Usar la metodología CamelCase. Una de las principales quejas es la dificultad para leer o entender un hashtag. Al poner en mayúscula la primera letra de cada palabra que compone la etiqueta se minimiza este riesgo. Por ejemplo, #ElMejorCarroColombiano es más fácil de entender que #elmejorcarrocolombiano. Esta metodología facilita la lectura y aumenta las probabilidades de uso.
2. Explique el sentido de la etiqueta. Nadie se suma a lo que no entiende. Los negocios y sus líderes de marketing deben esforzarse en que sus seguidores entiendan las razones para usar un hashtag. Solo será útil y adoptado masivamente cuando las personas lo conocen, comprenden y consideran relevante para sus intereses.
3. Agregue continuidad al uso de las etiquetas. Crear un hashtag y abandonarlo al día siguiente no es una buena idea —excepto para etiquetas temporales, como las de eventos o promociones puntuales—. Lo mejor es crear hashtags propios y promover su uso constantemente. Permita que sus seguidores se familiaricen con ellos y los usen regularmente.
4. Apóyese en seguidores influyentes para darle vitalidad al hashtag. Diseñar un plan en el que participen sus mejores seguidores activos en el lanzamiento de la etiqueta es fundamental. En sus inicios, una etiqueta necesita una corriente de contenido desde diversas cuentas para generar visibilidad e impacto.
5. Tenga claridad sobre el volumen de contenidos que se genera en cada etiqueta. Evaluar la fuerza de un hashtag antes de usarlo es una obligación del community manager. No caiga en el error de sumarse a corrientes insignificantes ni invente etiquetas si ya existen otras con tracción popular. Revise periódicamente cuáles son los hashtags más usados y [utilice herramientas para monitorear su impacto](https://sproutsocial.com/insights/hashtag-tracking/).
Los errores que debe evitar al usar hashtags en las redes sociales
Como todas las herramientas del mundo digital, las etiquetas tienen pros y contras. Ya hemos visto sus beneficios, ahora repasamos cinco errores comunes en acciones de marketing digital con hashtags:
1. No verificar el contenido generado. Antes de incluir un hashtag, valide qué tipo de contenidos se están publicando bajo esa etiqueta. No conviene sumarse a corrientes plagadas de mensajes que puedan dañar la reputación de su empresa.
2. Evite las etiquetas que puedan ser usadas en su contra. Para decidir las etiquetas de su negocio debe ser precavido. Hay casos en los que usuarios han utilizado etiquetas creadas por marcas para ataques reputacionales. Uno de los casos más conocidos fue la campaña de McDonald’s en 2012.
3. Excederse en la cantidad de hashtags. Los beneficios no son proporcionales a la cantidad de etiquetas usadas. Abusar está relacionado con comportamientos de spammers y es penalizado por las plataformas. Según una investigación de Social Bakers, usar más de cinco etiquetas reduce dramáticamente la interacción.
4. Usar hashtags largos. Crear un hashtag demasiado largo dificulta su aplicación. Lo ideal es que resuma la intención y sea fácil de usar y recordar. Esto facilita la apropiación y el uso por parte de los seguidores.
5. Usar hashjacking como técnica de marketing digital. Es una práctica reprochable que consiste en utilizar etiquetas populares para fines distintos a los originales. Por ejemplo, usar una etiqueta de tendencia social en circunstancias ajenas con el único fin de conseguir visibilidad. Uno de los casos más recordados fue el del cantante David Bisbal, que usó la etiqueta #PrayForJapan —en medio de una tragedia— para promocionar un concierto.
Para implementar de forma efectiva esta estrategia, no olvide apoyarse en expertos que puedan ayudarle a diseñar una estrategia personalizada de marketing digital y manejo de redes sociales. Para una asesoría directa, contáctenos por WhatsApp.